Celebra ACF Cena de gala

| | , ,

En el marco de la Cena de la Amistad y la Convivencia, invisten a nuevos miembros de la asociación culinaria fundada en el siglo XIX por Joseph Favre

Los chefs Luis Barocio, Fidel Guevara, Leonardo Menezes de Souza, Benjamín Nava y Horacio Ruiz, fueron investidos como nuevos miembros de L’Académie Culinaire de France (ACF), en el marco de la reciente celebración de la Novena Cena de la Amistad y Convivencia de esta institución gastronómica, realizada en el Club Libanés, de la Ciudad de México. En esa misma ceremonia el chef Édgar Núñez Magaña fue designado como Chevalier de l’Ordre Mondial de l’Académie Culinaire de France.
Este encuentro, presidido por el chef Gerard Dupont, presidente de honor de la ACF, en representación del chef Fabrice Prochasson, presidente mundial de la ACF; así como por el chef Guy Santoro, presidente delegado de la ACF en México, América Central y el Caribe, exalta los valores de fraternidad e interacción cultural entre Francia y México, además de distinguir los méritos de los profesionales de la gastronomía en sus distintas áreas y disciplinas.
“México debe estar orgulloso de su cocina, de sus tradiciones, de las nuevas generaciones de cocineros que se están abriendo paso en el panorama actual, mostrando la gran riqueza que poseen como sociedad, como territorio, como país”, expresó Gerard Dupont.


El chef Édgar Núñez Magaña fue designado como Chevalier de l’Ordre Mondial de l’Académie Culinaire de France

Por su parte, Guy Santoro destacó que “ante las expectativas económicas, regionales y mundiales, que sugieren inestabilidad este año, se nos plantean retos enormes. Es precisamente en este momento en el que debemos cerrar filas y unirnos para aportar nuestros conocimientos y transmitirlos a las nuevas generaciones de protagonistas de la profesión quienes, estoy seguro, llegan con el afán de crear nuevas propuestas culinarias.
“Apoyemos a estos jóvenes para que lleven en su propio bagaje cultural las heramientas de la cocina tradicional de identidad; imprescindibles conocimientos que les permitirán desarrollar creatividad y entregar una sinfonía de sabores, colores y aromas, para deleitar paladares”.
Santoro resaltó asimismo los recientes logros que los cocineros mexicanos han obtenido a nivel mundial en el ámbito de las competencias. En primer lugar, la participación exitosa de la delegación de México en la International Catering Cup (ICC), en el foro Sirha en Lyon, Francia, con un cuarto lugar para el equipo mexicano.
“También participamos en la edición 2019 del Trofeo Pasión, donde se obtuvo un muy merecido cuarto lugar. Además participamos en la preparación del Concurso Mundial de la Chaine des Rôtisseurs, para la selección del candidato que representará a México en Calgary en este mes de septiembre”, precisó.
La ACF fue fundada en 1883 por Joseph Favre con el propósito de preservar y difundir el patrimonio culinario de Francia. Desde principios de los 90 del siglo pasado su labor se ha extendido a los cinco continentes, teniendo en México uno de los puntos más fructíferos de relación y trabajo entre cocineros franceses, mexicanos y todos aquellos de otras nacionalidades que por diversas razones se han asentado en esta tierra.
Guy Santoro precisó que la ACF lleva 24 años en nuestro país, y desde entonces ha sumado a sus filas a más de 110 miembros, contando con algunos procedentes de América Central. Actualmente la ACF cuenta con más de 30 delegaciones a nivel mundial, siendo la de México, después de la Japón y de Estados Unidos, una de las más numerosas y activas. La institución tiene más de 4 mil integrantes a nivel mundial.
La cena fue realizada por el equipo del Centro Libanés, dirigido por Mohamed Mazeh, chef corporativo de Al-Andalus, así como por el chef Alfonso Coronado, contando además con el apoyo del chef Sergio Camacho.


“Apoyemos a los jóvenes para que lleven en su propio bagaje cultural las heramientas de la cocina tradicional de identidad”

Guy Santoro, presidente delegado de la ACF en México, América Central y el Caribe

www.vatelclub.mx

Previous

De vendimia en Encinillas

¡Vámonos con Pancho Villa!

Next