Masaryk con sabor de tradición

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Mexicano Masaryk invita a disfrutar toda una experiencia en torno a las culturas de México, su plástica, su música, sus sabores, a través de las genuinas expresiones de las culinarias de raíces populares

Los valores esenciales de la cocina mexicana, no solo en el sentido estrictamente culinario, sino también como alimento del alma, del corazón, de la mente, como símbolo de una identidad y una cultura que nutre los sentidos, es el espíritu de Mexicano Masaryk, espacio ubicado en el corazón de Polanco, en la avenida arquetípica de la vanguardia y el estilo en la capital mexicana, que resguarda, explora y difunde la esencia de la cocina casera y los valores siempre en movimiento y en reafirmación continua de las cocineras tradicionales de México.

La chef Pilar Alonso, conocedora de la cocina tradicional de México

“No es un restaurante de tendencias o de modas, nuestro objetivo no es hacer una cocina de vanguardia. Algunos cocineros jóvenes han venido a visitarnos y miran con cierta reticencia nuestros platillos. No estamos haciendo una cocina para sorprender con las formas, las técnicas y las presentaciones. Es una cocina que trae a esta zona de la Ciudad de México, con tanta incidencia de visitantes extranjeros, los sabores de la culinaria mexicana tradicional, la de nuestras madres y de nuestras abuelas; la de la gente de los pueblos y las comunidades. Son los platillos que muchos de nosotros guardamos en el imaginario colectivo y son referencia inmediata de amor y de ternura, del apapacho de nuestras madres. Es la cocina que compartimos en el hogar y que siempre es evocación de grandes momentos en ese círculo que también es referencia de la buena cocina: la familia”, expresa Pilar Alonso, chef ejecutiva de este sitio que han dado muy bien en llamar “Casa de Comida”, junto con el chef Francisco Barrientos.

El Maestro Adrián Alatriste con el equipo de cocina de Mexicano Masaryk

Figuras estratégicas en la industria restaurantera como Adrián Alatriste, maestro de generaciones de profesionales del sector, han sido parte estratégica en la definición de este joven pero sólido proyecto que virtualmente trae las cocinas tradicionales de México a Avenida Masaryk, para sorpresa y deleite de propios y extraños, pero sobre todo para aquellos que aprecian los sabores plenos, directos, enamoradizos y seductores de nuestras cocinas, donde la mera presencia de una salsa, un mole, y hasta una tortilla recién salida del comal es invocación de historias, saberes y filosofías populares forjadas en el fogón.
“Tenemos recetas y platillos de las zonas más representativas del país, y la idea es seguir ahondando paulatinamente en el patrimonio de los estados, pero siempre con la referencia y la presencia de sus cocineras tradicionales, que vienen al restaurante y nos brindan sus recetas y preparaciones. Lo más importante es ejecutar los platillos con respeto a ese conocimiento y utilizando los ingredientes de origen. Hace poco estuvo con nosotros Benedicta Alejo, la cocinera tradicional de Michoacán, quien nos preparó el tradicional churipo, que tenemos en la carta del restaurante; así como los típicos uchepos, que preparó con maíz de su tierra porque, como nos enseñó, es el que le da la consistencia y el sabor auténticos”, destaca Pilar.

Empanada de chaya con queso de bola, de evocaciones quintanarroenses

Junto con la mayora Pilar Ramírez, la chef Alonso pone en ejecución una galería de antojos y pródigos deleites que hacen soñar, sino evocar pueblos, ciudades y costas de inagotables resplandores en sus cocinas populares. Y como no falta la oportunidad para jalar agua para su molino, en el más goloso de los términos, Pilar Alonso incorpora al menú de Mexicano Masaryk los sabores de su tierra quintanarroense.
Quintana Roo y su cocina se pierden en diversas ocasiones en la gran referencia que representa la cocina yucateca. Por eso he querido traer a esta carta algunos platillos que no solo pueden ser representativos y únicos, sino que también representan la esencia de la gente de mi estado, como los típicos vaporcitos y las empanadas de chaya con queso de bola, que han sido un éxito entre nuestros comensales”, explica.

Moles con el sello del terruño donde surgen

Platillos como el Mole de Hongos, de Benedicta Alejo, de Michoacán; el Mole Negro de la oaxaqueña Ofelia Toledo; o el Mole Verde, de la mayora Pilar Ramírez, forman parte de la galería de expresiones culinarias con el sello de autenticidad de una cocina surgida del ingenio, la temporalidad y la picardía de cocineras que son ante todo proveedoras de bienes espirituales a través de sus guisos. El recorrido fabuloso por México y sus cocinas se complementa con una cuidada diversidad de antojos, de pescados y mariscos con los soberbios matices del sureste, de Veracruz, del Pacífico; de sopas, caldos y prodigiosos arroces que animan al alma y hacen la fiesta de los sentidos.
Mexicano Masaryk propone toda una experiencia en torno a la cocina mexicana, pero ante todo a la cultura de las distintas regiones del país. Por ello, además de tener una renovación periódica en su menú con las aportaciones de cocineras tradicionales de los estados de la República Mexicana, expresa asimismo una difusión continua de nuestra identidad y nuestros valores con la inclusión de diversos elementos artísticos que son por si mismos parte de la experiencia gastronómica, en el sentido más completo de la palabra.

las artes plásticas de México forman parte de la experiencia en el restaurante

La música forma parte esencial de la atmósfera del restaurante, con la curaduría del maestro Emilio Perujo, del Mariachi Charanda; quien es responsable de la música que se escucha a lo largo del día, tanto en el caso de grabaciones, como de las interpretaciones en vivo que se realizan en eventos especiales. Por otro lado, el arte es elemento vivo del ambiente y permea en los sentidos como los sabores mismos. Así, hay una selección continua de artistas que definen con su obra el ambiente del lugar, siempre en empatía y con relación a la plástica y la esencia que pueden sugerir los diversos platillos. En esta ocasión, el artista invitado ha sido Filogonio Velasco Naxin, oriundo de Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca. En este rubro, Paulina Flores Salgado es la responsable de la selección de la obra y los artistas que exhiben en Mexicano Masaryk, reiterando ese sentido de pertenencia a México que expresa el lugar.

Desde temprano, el delicioso pan elaborado en casa halaga los sentidos

Mexicano Masaryk es un sitio de animada afluencia desde muy temprana hora con su barra de café, que representa también un acercamiento directo a los cafés de México a través de Kumo Laboratorio de Café; además de la deliciosa panadería casera que ya es por si sola una irresistible vivencia de aromas y sabores desde las primeras horas del día.
“Queremos expresar la riqueza gastronómica de México a través de sus expositoras más genuinas, las cocineras tradicionales; y que la gente que nos visita, como en el caso de los turistas, tengan una aproximación real a la riqueza de nuestras cocinas. Próximamente tendremos a Alondra Maldonado, quien nos compartirá los sabores de Nayarit. También en esa sintonía nos enfocamos mucho al tema del vino mexicano, de presentar los vinos de las distintas regiones del país en sintonía con las cocinas de los estados, poniendo de manifiesto desde todos los ángulos la riqueza que proyecta nuestra tierra”, subraya Pilar Alonso.

“Mexicano Masaryk propone toda una experiencia en torno a la cocina mexicana, pero ante todo a la cultura de las distintas regiones del país”

Mexicano Masaryk
Dir: Masaryk 192, Polanco, Miguel Hidalgo, 11560 Ciudad de México, CDMX
Tel: 55 5281 3515
Reservas: thefork.com.mx
www. mexicanomasaryk.com

Fotos: Cortesía

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