Santa Elena ya trae Reservas

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La bodega chilena presenta de mano de su enólogo Mauricio González, un Reserva y Gran Reserva

Santa Elena, con más de 20 años de presencia en México, trae a nuestro país la línea Reserva y Gran Reserva.  “Es un vino fácil de tomar y entender, tomas dos o tres copas. Lo que nos interesa es producir vinos de calidad y con dedicación”, comenta Mauricio González, enólogo en jefe de Santa Helena, en su reciente visita a México.

Viña Santa Elena se creó en 1942, aunque en Chile la tradición de hacer vino viene desde hace 100 años, explica González. El nombre se debe a que el dueño del viñedo se enfermó y dejó de lado sus cultivos. Su hija tomó el control de los viñedos y la bodega, por lo que su padre decidió nombrarlo como su hija: Helena.

“Chile tiene una gran tradición vitivinícola que ha desarrollado a través de los años. Tenemos varias barreras naturales como la Cordillera de los Andes, el desierto de Atakama y la cordillera de la costa. En la Patagonia contamos con tierras muy particulares e importante para cultivar diferentes tipos de uva, esto ha sido un plus que ha situado a Chile como el cuarto productor de vinos del nuevo mundo”, asegura Mauricio.

Sobre Santa Helena Reserva, González explica que es una nueva línea tradicional, de gran calidad, prestigio y reconocida por su consistencia enológica. Su crianza involucra tres meses de contacto con roble, lo que hace de éste un vino ideal para los que buscan un equilibrio perfecto entre fruta y madera. Tiene dos presentaciones, uno elaborado con uvas Cabernet Sauvignon y otro con Merlot.

“El Reserva Merlot es un vino bastante suave. Se conservó en cubas de madera por seis meses para lograr la micro oxigenación. Esto nos permitió ir trabajando este vino, ya que las cubas de roble francés, que son las que usamos, entregan los aromas de forma más pausada”, señala.

Por otra parte, Santa Helena Gran Reserva es una línea que hace muy presente la calidad de sus uvas, sumado al trabajo enológico para lograr mayor complejidad, buen cuerpo y estructura, perfecto para los momentos más especiales. Elaborado con las mejores uvas Cabernet Sauvignon cosechadas a mano. La crianza de este vino ícono de Viña Santa Helena se lleva a cabo en madera francesa por 10 meses para obtener un sabor excepcional.

“La Carmenere es una variedad propia de Chile; antes estaba combinada con el Merlot, pero hoy día son totalmente diferentes. El Merlot chileno tiene poco color y más acidez; aromas vegetales, a piracina, pimentón y especias como pimienta. Antiguamente eran aromas verdes los que se desarrollaban en los vino tinto pero ahora las plantaciones en Chile se ubican en zonas donde la oscilación térmica son muy marcadas, esto permite que la uva madure y elimine naturalmente estos aromas verdes”, finaliza González.

Buena calidad de uva, buena calidad de vino.

Mauricio González
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