Trivento cosecha premios

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Trivento Reserve Malbec recientemente fue calificado con 91 puntos por el crítico inglés Tim Atkin

Bodega Trivento sigue cosechando medallas y reconocimientos. Recientemente el crítico inglés Tim Atkin, le otorgó 91 puntos a Trivento Reserve Malbec 2017. “Hacía muchas cosechas que no encontrábamos esta calidad sanitaria, concentración y balance. La combinación de estos tres factores nos permitió obtener caldos excepcionales en todos los segmentos y especialmente en los Malbec y Cabernet Sauvignon. Puedo asegurar que esta fue la mejor vendimia para las uvas tintas”, asegura Germán di Cesare, enólogo de Trivento, al referirse a la cosecha 2017 de Trivento Reserve, poseedora de la medalla de Cosecha Excepcional dentro de la categoría de Uvas Tintas Trivento.

Si te interesa conocer más del Malbec, así como cuáles son las características de esta uva que celebra su existencia cada 17 de abril, conoce cinco datos de esta cepa.

1. Su origen es francés. Según el ampelógrafo Pierre Galet, su origen estaría en Borgoña para posteriormente ser propagado en el Valle del Loira durante el Renacimiento. En Burdeos, representó hasta el 80% de los viñedos de Blaye y Bourg antes de la plaga de la filoxera en el siglo XIX. En 2009, un equipo de investigadores de Montpellier y la Universidad de Davis probó que el Malbec es el resultado de un cruce natural entre Prunelard (una antigua cepa de Tarn) y Magdeleine Noire de Charentes. Proviene de la familia de cepas Cotoides, un grupo de variedades de uva del suroeste de Francia. Sus primos son Tannat y Merlot.

2. La cepa de los mil apodos. Malbec es su nombre más conocido, pero en realidad tiene varios. Debe ser la cepa con más nombres y apodos en el mundo. Otros nombres son: Bergerac, Pécharmant, Montravel, Côtes-de-Duras, Côtes-du-Marmandais, Buzet, Brulhois, Coteaux du Quercy, Pressac en la región de Libourne, Planta de Cahors o Planta del Roy. El nombre Malbec proviene de Burdeos, pues fue introducido en la zona por un viticultor de origen húngaro de apellido Malbeck. El reinado de esta cepa es Cahors. Allí la llaman Auxerrois, que podría ser una deformación del nombre de Haute-Serre, una zona muy próxima a Cahors. En esta apelación constituye al menos el 70% de la mezcla de sus vinos, que se pueden complementar con Merlot y/o Tannat. En Loire, en cambio, al Malbec lo llaman Côt o Côt Rouge. Algunas viñas prefieren utilizar este nombre en sus etiquetas para diferenciarse de la oferta argentina.

3. Uva insigne de Argentina. Hoy el Malbec, sin duda, es la cepa emblemática de Argentina, pero también la podemos encontrar en otras partes del mundo, como Chile, Estados Unidos (California y Washington), México, Canadá (Okanagan), Australia, Nueva Zelanda e Italia.  En Francia, sin embargo, todavía sigue siendo una variedad muy importante. Según algunas crónicas de la época, en siglo XVIII, los “vinos negros” de Cahors le conferían un poco más de cuerpo a las mezclas bordelesas, que tradicionalmente se han elaborado con Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc, incluso con Carmenère hasta que prácticamente desapareciera con la plaga de la filoxera.

4. Cepa de madurez tardía. Es necesario esperarla durante la temporada para evitar los aromas demasiado herbáceos y vegetales, que a veces producen cierto amargor durante el proceso de vinificación. Es una cepa vigorosa y sensible, por lo tanto, requiere ser plantada en alta densidad y con un portainjerto débil para que no produzca demasiada fruta. De lo contrario, su carácter se diluye y pierde su atractiva personalidad. Al Malbec no le gusta la humedad. Prefiere los suelos de piedra caliza o grava. Adora las alturas. En las planicies, las uvas luchan para conservar la acidez, perdiendo, en ocasiones, su gran sabor, balance y potencial de guarda. Las áreas de alta elevación, con su amplio diferencial de temperatura entre el día y la noche, permiten que las uvas conserven su frescura y tensión, como los grandes vinos cordilleranos de Mendoza o especialmente de Salta, donde existen viñedos sobre los 3 mil 000 metros de altura.

5. Color inigualable. El Malbec, con una producción bien controlada, ofrece vinos muy intensos de color violeta (a menudo reconocibles solo por la vista), perfumados y ricos en taninos. Estas características son adecuadas para el envejecimiento en cubas o barricas por largos años. En muchas partes del mundo es utilizado como componente de mezcla, pues aporta color y suavidad, notas de frutos negros, flores e interesantes toques minerales y terrosos. En Mendoza, tradicionalmente, los vinos son muy concentrados y de taninos maduros, con una fruta dulce y un estilo de vinificación con una madera a veces demasiado predominante. Sin embargo, con las nuevas plantaciones en altura y la filosofía de las nuevas generaciones de enólogos, hoy podemos encontrar muchos vinos con cuerpos más ligeros y elegantes, colmados de notas de violetas.

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