Una apuesta a la calidad

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La bodega española Vizcarra presenta en México su línea de vinos tintos

Vizcarra 1La apuesta en un terruño en el que nadie se atrevía a plantar y que posteriormente sería reconocido como uno de las zonas más importantes a nivel internacional por producir vinos de excelente calidad, es la recompensa a la visión que José Manuel Vizcarra Aguado tuvo en los años 80, al ser uno de los primeros en plantar en Ribera del Duero.

“Provengo de una familia de vitivinicultores. Mi padre fue el primero en plantar vinos en Ribera del Duero, cuando nadie más lo hacía”, comenta Juan Carlos Vizcarra Ramos, hijo de Vizcarra Aguado y actual enólogo de la bodega Vizcarra, en su reciente visita a México.

En 1982, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación otorgó a la Ribera del Duero la Denominación de Origen y aprobó su primer Reglamento. En esta zona la  producción máxima reglamentaria permitida es de 7 mil kilos de uva por hectárea. Actualmente se tienen 21, 993 hectáreas en todo el territorio y sólo se pueden plantar las cepas Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Garnacha Tinta y Albillo, según datos de la misma D.O.

La bodega Vizcarra cuenta con 35 hectáreas de viñedo propio de Tinto fino, 1 hectárea de Merlot, además adquieren uvas que provienen de campos que están bajo la supervisión de la familia para asegurar la calidad que buscan para sus caldos.

Vizcarra 2El viñedo se reparte en diferentes pagos situados en los términos municipales de Mambrilla de Castrejón y Roa de Duero. Destacan Los Barriles y Carrascal por su antigüedad, también están en la Ambuena, el Oro, las Arras, Tras de San Pedro, Senda del Oro y Torralvo.

“Me gusta hablar de Tinto fino en lugar de Tempranillo, porque Tempranillo es una palabra muy globalizada que define a una uva que tiene muchas características según cada región. Nosotros no hacemos vinos dulces o con uvas sobre maduradas”, expone Vizcarra Ramos, quien es egresado de la escuela de Viticultura y Enología de Logroño, España.

La historia de la bodega ha sido una apuesta constante, debido a que en 1991, Vizcarra Ramos se hizo cargo por primera vez de toda la vendimia. “La primera vez que me tocó vendimiar mi padre se jugó la cosecha, pero creo que salió bien”, ríe.

En 2007, se dio paso a la modernidad con la inauguración de las nuevas instalaciones de la bodega, aunque muchas partes del proceso de la producción del vino se hacen de forma manual. Al llegar la uva, las mujeres son las encargadas de seleccionarla a mano, posteriormente la vid cae por gravedad a los contenedores de cemento; se da preferencia a la gravedad sobre la maquinaria, ya que esto proporciona mayores taninos y aromas, asegura el enólogo. Las barricas que usan son mitad nuevas y mitad usadas.

Vizcarra 3Vizcarra Ramos considera que son una bodega con grandes vinos en pequeñas proporciones,  producen seis  etiquetas, alrededor de 3 mil 200 litros anuales; las cuales exportan a sus principales mercados que son Estados Unidos, Alemania, Suiza y China.

“La forma en que trabajamos nos hace imposible estar entre los vinos más baratos, pero sí con los de mayor calidad. Nuestras etiquetas están calificadas sobre los 90 puntos por los principales críticos y revistas especializadas, eso quiere decir que vamos bien”, reconoce.

Entre los proyectos a mediano plazo, están la creación de una levadura propia que de las características de frutos rojos a los vinos y la elaboración de microvinificaciones de uvas procedentes de viejas parcelas, finaliza.

 

 

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