Una aventura sensorial al son de un Nebbiolo

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En una invitación a adentrarse en nuevas experiencias, la bodega Salto de Fe presenta su más reciente propuesta: Tono de Niebla

La proyección del vino mexicano como una vivencia cotidiana, familiar, en un entorno de festiva intimidad y en sintonía con diversas expresiones artísticas, es el esquema a partir del cual bodegas bajacalifornianas como Santo de Fe, comparten su identidad y sus cualidades gastronómicas con los consumidores mexicanos.
“El tema de la pandemia nos ha obligado como en tantas otras actividades a una restructuración y un replanteamiento de nuestros objetivos. Por un lado, al menos en el caso de Salto de Fe, hemos intensificado nuestra atención en el campo, en enfocarnos de una manera aún más precisa en el proceso del vino desde los orígenes. También ha sido una reconversión total en términos comerciales con un objetivo esencial de no sucumbir y de expandir nuestros horizontes”, explica Fabiola de la Fuente, fundadora y directora de Salto de Fe.

Manifiesto de un oficio vinícola con oficio y pasión. Foto David Josué

Una de las tareas principales a raíz de confinamiento, agrega, ha sido una labor más intensiva y directa con los clientes, desarrollando diversas actividades a través de las vías digitales, como es el caso de las catas en casa.
“Hemos estado muy activos desde las primeras semanas de la pandemia, abriendo el contacto con nuevos clientes y desarrollando acciones que permitan a nuestros consumidores apreciar nuestros vinos desde otra óptica. Tuvimos un original menú del Día de las Madres, catas con música, conciertos de cuerdas; en fin, hemos diversos eventos a través de los medios digitales, manteniéndonos muy activos. Creo que una de las cosas que hemos aprendido es que ya las propias bodegas tienen que atender sus canales de ventas”, explica.
A través de Tono 8 y Grapho, dos etiquetas que revelan los impulsos, las búsquedas, las aproximaciones y los logros de la nueva vitivinicultura mexicana, Salto de Fe estableció nuevas vías para entender y gozar un oficio lleno de imaginación, atrevimiento, espíritu de aventura, pero desde una perspectiva crítica y exigente.
“Creo que hemos recorrido ya la curva de aprendizaje, exponiendo vinos bien estructurados, plenamente afianzados en añadas como la 2018. Nuestro objetivo siempre ha sido desarrollar vinos de una gran calidad, técnicamente muy bien hechos. Trabajamos en la búsqueda de grandes vinos que tienen particularidades en sus procesos: Grapho recibió la vibración de palabras de amor, gratitud y energía positivas escritas en gis sobre la barrica; Tono 8 recibió ocho horas diarias de música directamente en la barrica, con la premisa de transmitirle armonía y frecuencias sutiles al vino. Eso los proyecta como vinos atípicos, pero desde luego llevan una vinificación normal. Se trata sencillamente de nuevas formas de entender el vino”, explica Fabiola.

Grapho, manifiesto de creatividad: frutal, divertido,
fresco y relajado. Foto David Josué

Desarrollados a partir de la mezcla de Cabernet Sauvignon, Barbera y Nebbiolo, los vinos de Salto de Fe son, en palabras de su creadora, productos audaces, pero accesibles al paladar, amables.
“Grapho es frutal, divertido, fresco y relajado; mientras que Tono 8 se muestra más serio, introvertido, un poco más complejo, posee más nariz, potencia y seriedad. Son vinos para un adulto contemporáneo, entre 30 y 50 años, que le gusta experimentar, pero no tanto: son vinos para gente que busca vivir otras experiencias y conocer otras historias”, precisa.
Dentro de esta ruta de felices atrevimientos, Salto de Fe ha lanzado recientemente Tono de Niebla, un proyecto desarrollado hace dos años con uva Nebbiolo del Valle de Guadalupe, de vides de entre 12 y 14 años cultivadas en un terreno de piedra y arena.

Tono de Niebla, la más reciente propuesta de Salto de Fe

“Es un vino que expresa potencia y elegancia, en el que se pone de manifiesto el esfuerzo de la vid en su desarrollo, en un terreno que muestra e imprime sus particularidades al producto final. Tiene un paso de 18 meses por barrica francesa de segundo uso, en un proceso que imprime un acelerado intercambio molecular entre la barrica y el vino, dándole a este sus características distintivas. Es Nebbiolo atípico, de un color más rubí, que expresa la identidad distintiva de esta uva que se dice es originaria de Piamonte y que ha adquirido cualidades únicas en Baja California.
“Su nombre es precisamente un homenaje y una identificación con esa niebla característica de los valles en Ensenada. Se trata de una edición limitada de 250 botellas que expresan esta búsqueda continua que llevamos a cabo, en la ruta de un diálogo dinámico y siempre sorprendente con los consumidores que están en pos de nuevas experiencias”, precisa Fabiola de la Fuente.

“Tono de Niebla es un vino que expresa potencia y elegancia, en el que se pone de manifiesto el esfuerzo de la vid en su desarrollo, en un terreno que muestra e imprime sus particularidades al producto final”.

Fabiola de la Fuente, creadora y directora de Salto de Fe

www.saltodefe.mx

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